Cuando todo el mundo dice ''No hay tiempo para reír'' tú gritas ''Viva los que se dan el tiempo de reírse''. Y te darás cuenta de que es el remedio más sano, gratis e infalible. RISAS.
Me desperté, tenía las ideas claras. Sólo quería despertar y ser feliz.. y no tener nada que ver contigo.. y saber que tendría una vida serena de paz y tranquilidad. Y felicidad.
Prométeme que nunca discutiremos por un chico, que antes que traicionar nuestra amistad nos encerraremos en casa, jamás cometeremos una estupidez semejante, ninguna lágrima por nuestra culpa, confianza eterna, tranquilidad total, secretos sólo para los demás.
Sonríe. No sabe el motivo. Qué sonrisa tan estúpida. Intenta ponerse seria. ¡Vamos, a quien se lo diga...! Pero no puede, vuelve a sonreír. ¡Qué tonta! Con las manos se cierra la boca y aprieta los labios, como si fuera un pez. Así, seria. Pero no hay nada que hacer. Sonríe y, al final, estalla en una carcajada.
En la vida aparecen personas de alguna parte que te marcan la existencia. Es un juego del destino que coloca en tu camino a gente que, por arte de magia, o sin ella, influyen en tu comportamiento y hasta te hacen cambiar tu forma de ser. Despliegan tal red sobre ti que quedas atrapado por su esencia, sea cual sea ésta...
Nos creemos fuertes, decimos que nunca lloramos pero a la hora de la verdad caemos todos sobre nuestras lágrimas. Queremos hacernos los duros, pero los sentimientos no entienden de lo que la cabeza diga, y algún día acaban explotando.
Y aquí estoy yo, con el viento en la cara, esperando al primer cabrón que pase por delante para enamorarme. Me he puesto mi camiseta favorita con los vaqueros que mejor me sientan, solo para impresionar al que dentro de un tiempo pueda ser algo para mí. Me había hecho unos tirabuzones en el pelo y me había maquillado como nunca, pero eso ya da igual porque me he cogido una coleta y me estoy frotando la cara con agua para que no se note que he llorado. Jamás había salido de casa tan segura de mi misma y ahora se ha ido todo a la mierda. Me tiro en un banco como si acabara de correr durante horas, pero esta vez de lo que estoy cansada es de mí misma. Ya de da igual lo que piense la gente. Creo que ha quedado claro que no voy a poder conseguir nada por mucho que lo intente, y es que en el fondo sigo siendo la misma de siempre.
Soy nerviosa, histérica, impaciente, gritona, temblorosa, asustadiza... Cuando empiezo un libro no puedo resistirme a leer el final. Jamás me digas que tienes una sorpresa para mí, repito, jamás, porque puedo no dormir hasta el día en que lo sepa. Cojo muy rápidamente cariño a las personas y por eso me suelo llevar disgustos. Me muero por saber el final de una historia, y por eso me llevo muchas decepciones. Así que ¿por qué no dejamos todo esto atrás y vivimos la vida en cada momento? Let's think about the moment.